Candlelight: Tributo a Bad Bunny traslada los éxitos de trap y reguetón a un formato acústico y directo. La puesta en escena prescinde de grandes equipos de sonido para centrarse en la interpretación de los temas bajo la luz de las velas. El formato de concierto transforma el repertorio habitual del artista en una propuesta acústica en la Carrer de Casp. La disposición del espacio busca la proximidad entre músicos y asistentes en un entorno que altera la percepción sonora de las composiciones originales.